Podría empezar este post diciendo que generalmente cuando uno desea mucho algo, eso se concreta. Pero no es verdad, porque seríamos muchos los millonarios.
Pero lo cierto es que con Diego veníamos mirando departamentos en la zona donde vivimos y todos nos resultaba demasiado caros, demasiado viejos o demasiado poco espaciosos.
La semana pasada él llegaba de tribunales y yo había salido antes del trabajo pretestando un problema en el ojo (me molestaba un poquitito así, pero siempre es bueno zafar temprano) y una visita impostergable al oculista cuando nos paró la portera y en su media lengua castellana y media lengua incomprensible nos preguntó si seguíamos buscando departamento de tres ambientes para comprar porque ella tenía consigo la llave del 11B que estaba en esas condiciones.
Ese mismo día (el viernes pasado, todavía no hace una semana) vimos el departamento, hablamos con la dueña y cerramos... el alquiler.
Sí, claro, sería maravilloso comprarlo, pero por ahora no se puede. Pero a partir del sábado tenemos las llaves y la prioridad para comprarlo en caso de juntar el dinero necesario o conseguir la hipoteca tan deseada.
Ya está trabajando el pintor, el sábado vienen a pulir y plastificar.
Probablemente el 2009 lo empecemos con una ventana nueva que no deja ver el río pero sí todas las azoteas de la ciudad, incluyendo el Nacional Buenos Aires y San Ignacio de Loyola, la Plaza de Mayo, la Catedral Metropolitana y otras bellezas arquitectónicas. Amo esta zona, amo este edificio, amo empezar así el año.
En cuanto pueda volver a entrar, les muestro una foto de la vista nueva.
Pero lo cierto es que con Diego veníamos mirando departamentos en la zona donde vivimos y todos nos resultaba demasiado caros, demasiado viejos o demasiado poco espaciosos.
La semana pasada él llegaba de tribunales y yo había salido antes del trabajo pretestando un problema en el ojo (me molestaba un poquitito así, pero siempre es bueno zafar temprano) y una visita impostergable al oculista cuando nos paró la portera y en su media lengua castellana y media lengua incomprensible nos preguntó si seguíamos buscando departamento de tres ambientes para comprar porque ella tenía consigo la llave del 11B que estaba en esas condiciones.
Ese mismo día (el viernes pasado, todavía no hace una semana) vimos el departamento, hablamos con la dueña y cerramos... el alquiler.
Sí, claro, sería maravilloso comprarlo, pero por ahora no se puede. Pero a partir del sábado tenemos las llaves y la prioridad para comprarlo en caso de juntar el dinero necesario o conseguir la hipoteca tan deseada.
Ya está trabajando el pintor, el sábado vienen a pulir y plastificar.
Probablemente el 2009 lo empecemos con una ventana nueva que no deja ver el río pero sí todas las azoteas de la ciudad, incluyendo el Nacional Buenos Aires y San Ignacio de Loyola, la Plaza de Mayo, la Catedral Metropolitana y otras bellezas arquitectónicas. Amo esta zona, amo este edificio, amo empezar así el año.
En cuanto pueda volver a entrar, les muestro una foto de la vista nueva.


